Empresarios con ADN estacionero impulsan una nueva ola de adquisiciones en el sector

por Ing. Oscar Bally — Director

5/22/20264 min read

El negocio está mutando de los tanques a la superficie, transformando las bocas de expendio obsoletas y tradicionales en sofisticados hubs inmobiliarios y tecnológicos.

Lejos de estar estancado, el sector muestra actualmente, una dinámica activa en ambos sentidos (Oferta y Demanda), aunque con reglas de juego muy claras y un nivel de selectividad por parte de los inversores que no veíamos en años anteriores.

Como brokers especialistas en Compraventa de EESS, lo primero que hacemos es segmentar la oferta. Mientras que las estaciones de baja performance o independientes se transan hoy bajo la lógica del mercado inmobiliario tradicional (su valor está en los metros cuadrados de la esquina), las estaciones de perfil Premium o de primera marca se mueven por otros drivers.

En el 90% de los casos, la aparición de un “prime site“ en venta en el mercado se debe al fin de un ciclo familiar o societario. Son empresas sólidas y rentables donde los fundadores ya cumplieron una etapa y la falta de sucesores directos abre una ventana de oportunidad única para los compradores estratégicos del sector.

Con respecto a los inversores en el sector, el mercado se ha vuelto extremadamente quirúrgico.

En su gran mayoría se trata de operadores de raza, con ADN estacionero, muy conocedores del negocio y, por lo general, propietarios de una o más estaciones. Se trata de un inversor del sector, que decide reinvertir el flujo de caja y las ganancias de sus propias bocas para seguir expandiéndose en un terreno que domina a la perfección y que le apasiona.

Este jugador estratégico ingresa a una nueva operación con una ventaja competitiva enorme: conoce los vicios ocultos del negocio y comprende la dinámica de la operación y sabe dónde poner el foco de la gestion.

Para este perfil de comprador, adquirir una estación que ya se encuentra operativa y funcionando representa una oportunidad financiera inigualable frente a cualquier otro desarrollo del real estate tradicional y los drivers que inclinan la balanza son una rentabilidad inmediata a diferencia de construir una estación desde cero y posibilidades de generar un up-grade en tienda y negocios aliados apalancándose en su propia estructura para consolidar redes de estaciones cada vez más eficientes, tecnológicas y rentables.

La demanda corporativa se concentra de manera casi exclusiva en estaciones de servicio embanderadas por las primeras marcas del mercado. La bandera no solo garantiza la seguridad en el suministro, sino que otorga el valor intangible del branding y el acceso a un ecosistema digital de apps de fidelización y medios de pago propios. Pero, fundamentalmente, aporta un formato de Tienda de Conveniencia consolidado que, bajo el paraguas de una marca se ha transformado en el Core bussines.

Las estaciones independientes o "blancas" es hoy un terreno para especialistas. Son bocas poco requeridas por el inversor tradicional, debido a la inestabilidad en los márgenes de compra y la falta de un paraguas marcario fuerte. Sin embargo, no están muertas, el interés por ellas aparece únicamente si la boca cuenta con un potencial de crecimiento o una ubicación estratégica que justifique su adquisición para ser reconvertida y embanderada por alguna de las primeras marcas.

Una estación de servicio sigue siendo un negocio atractivo y rentable, que maneja un flujo constante de caja y como negocio inmobiliario por tratarse de esquinas estratégicas, su terreno, es un activo que suele revalorizarse con el tiempo.

Mientras que el combustible tiene un margen acotado, la cafetería, gastronomía rápida y el retail manejan márgenes muy atractivos. Las tiendas de conveniencia y franquicias aliadas ya no son un anexo, sino que pasan a ser el core business. Pick-up Points para empresas de e-commerce, cajeros automáticos, espacios de coworking con Wi-Fi de alta velocidad, lavaderos premium automáticos. El objetivo es claro, maximizar la rentabilidad por metro cuadrado transformando la estación en un hub de servicios integrados.

El formato en la actualidad, al margen de la ubicación y dimensiones del inmueble, requiere adaptarse a un nuevo paradigma y saber interpretar la experiencia de un cliente cada vez más demandante de servicios, comodidad, tecnología, calidad y rapidez de atención.

En términos de costo de oportunidad, una estación de servicio sigue siendo competitiva frente a otras inversiones inmobiliarias, pero hay que saber leer un mercado cada vez más demandante, donde coexisten excelentes oportunidades de negocio como también el riesgo de adquirir activos obsoletos.

Para los propietarios actuales sin sucesión, el contexto ofrece una ventana de salida óptima debido a la existencia de compradores corporativos líquidos buscando escala. Para los inversores, la clave del éxito radica en identificar esos activos de primera marca y volumen consolidado, donde la incorporación de tecnología, la optimización de la tienda y una eficiente gestión permitan transformar un flujo de fondos tradicional en una plataforma logística y comercial de alto rendimiento.

Para los nuevos inversores, el secreto de una compra exitosa radica en entender que ya no vende combustibles líquidos en el subsuelo, sino servicios, conveniencia y energía del futuro en la superficie. Aquel que logre proyectar la estación hacia este modelo tecnológico, multienergía y de retail premium, se quedará con los activos más estratégicos y rentables del mercado inmobiliario actual.

— Por Ing. Oscar Bally

Director General

OP Fuel Consulting

www.opfuelconsulting.com.ar

El mercado atraviesa una etapa de fuerte profesionalización, impulsada por operadores experimentados, recambio generacional y un modelo donde las tiendas y los servicios integrados ganan protagonismo frente al combustible.

Para entender el dinamismo y la selectividad del mercado actual, es necesario mirar el espejo retrovisor. Atrás quedaron los años de parálisis por congelamiento de precios o el fantasma de los pasivos ambientales que destruían las tasaciones. Hoy, el mercado expulsó al improvisado y decantó en un escenario donde solo operan compradores estratégicos del riñón del sector.